Método
Un proceso claro para entender, decidir, construir y revisar
Cada proyecto parte de un contexto distinto. Por eso no aplicamos una receta cerrada: ordenamos el trabajo para saber qué conviene resolver primero y qué profundidad necesita cada fase.
El objetivo es avanzar con criterio, reducir decisiones improvisadas y llegar a una solución que pueda mantenerse y evolucionar.
Punto de partida
Antes de ejecutar, necesitamos entender qué estamos resolviendo
El punto de partida puede ser una idea, una web existente, un problema concreto o una necesidad todavía poco definida. Lo primero es ordenar ese contexto.
Revisamos qué existe, qué se necesita y qué decisiones condicionan el resto. A partir de ahí podemos definir una dirección razonable sin añadir complejidad porque sí.
Proceso
Un orden común, con la profundidad que cada proyecto necesita
01
Entender el punto de partida
Reunimos el contexto necesario: negocio, necesidades, activos existentes, condicionantes y prioridades. No empezamos por una pantalla si todavía no está claro qué debe resolver.
02
Definir dirección y alcance
Ordenamos objetivos, contenidos, recorrido y alcance para decidir qué debe formar parte del proyecto y qué puede quedar fuera o para una fase posterior.
03
Diseñar y construir
Convertimos esa dirección en una experiencia visual y una solución técnica, revisando las decisiones a medida que el proyecto toma forma.
04
Revisar, publicar y dar continuidad
Comprobamos contenido, comportamiento y funcionamiento antes de publicar. Después, el mantenimiento o la evolución dependen de lo que realmente necesite el proyecto.
No todos los proyectos recorren estas etapas con la misma profundidad ni necesitan exactamente las mismas entregas.
Adaptación
El método se adapta al proyecto, no al revés
Alcance proporcional
No todos los proyectos necesitan las mismas piezas ni el mismo volumen de trabajo.
Profundidad necesaria
Algunas decisiones requieren más análisis; otras pueden apoyarse en una base que ya funciona.
Decisiones en orden
Intentamos resolver primero aquello que condiciona lo que viene después, para evitar retrabajo innecesario.
Continuidad cuando aporta valor
Publicar puede cerrar una fase o abrir mantenimiento y evolución, según las necesidades reales del proyecto.
¿Tienes un proyecto que necesita orden antes de avanzar?
Cuéntanos dónde estás y qué necesitas resolver. A partir de ahí podemos definir el siguiente paso con sentido.